Fuentes y nada más
1. Distancia con la fuente: A la fuente no se le trata con confiancitas, no se le tutea, no es confidente, no se le aceptan regalos personales, con ella es mejor no ir a almorzar, menos a rumbear.
2. Independencia de la fuente: A la fuente no se le pregunta cómo quedó el trabajo o qué le faltó. Tampoco se le ofrece la reserva de identidad, ella la debe pedir y siempre hay que preguntarse por qué lo hace.
3. Con los actores del conflicto jamás: Así no cubra usted fuentes judiciales o de orden público es importante advertir que JAMÁS debe departir con actores del conflicto, ni con delincuentes. El trato con estos debe ser eminentemente el profesional, el que exija el trabajo. El periodista no solo debe ser honesto, sino parecerlo.
4. Intermediación de la fuente: Siempre la fuente de oídas es de dudosa procedencia, se debe hablar directamente con la fuente y no permitir que la citen terceras personas.
5. Irreverencia, no irrespeto: Con las fuentes se debe ser irreverente para acceder a la información, pero no irrespetuoso. Se le puede presionar para que entregue la información, pero no se le puede gritar, agredir o amenazar. Hay que hablarle firme, pero no grosero.
6. A las fuentes no se les hacen favores: Se debe en todo momento mantener la relación fuente-periodista, nunca cambiar ese trato. Usted no es mandadero de la fuente, ni emisario.
7. Un periodista habla con la fuente por información: Si bien es bueno para romper el hielo preguntar por la familia, un periodista siempre llama a su fuente por información. Por eso se entiende que toda información que este entrega es publicable, solo se exceptúa en el caso que esa persona diga previamente que habla off the record, pero le es dable valorar al periodista si tal información merece reservarse o no.
8. Frecuencia con la fuente: El periodista debe frecuentar las fuentes. En esa medida podrá también conocer mejor los temas para cubrirlos y hablar más de tales temas que de fuentes, pero estos sin aquellas corren el riesgo de volverse gaseosos.
9. Las mejores fuentes son los documentos: La historia, los documentos públicos en la web, los libros, los contratos públicos son aliados permanentes e incondicionales de los periodistas. Difícilmente son refutables, las opiniones siempre corren el riesgo de retractaciones o mendacidades.
10. Con las fuentes, claridad: A la hora de hablar con las fuentes es importante dejar claro cuál es la misión del periodista al cubrirla. Si desde un principio hay tal claridad no habrá sorpresas para ninguna de las partes.
2. Independencia de la fuente: A la fuente no se le pregunta cómo quedó el trabajo o qué le faltó. Tampoco se le ofrece la reserva de identidad, ella la debe pedir y siempre hay que preguntarse por qué lo hace.
3. Con los actores del conflicto jamás: Así no cubra usted fuentes judiciales o de orden público es importante advertir que JAMÁS debe departir con actores del conflicto, ni con delincuentes. El trato con estos debe ser eminentemente el profesional, el que exija el trabajo. El periodista no solo debe ser honesto, sino parecerlo.
4. Intermediación de la fuente: Siempre la fuente de oídas es de dudosa procedencia, se debe hablar directamente con la fuente y no permitir que la citen terceras personas.
5. Irreverencia, no irrespeto: Con las fuentes se debe ser irreverente para acceder a la información, pero no irrespetuoso. Se le puede presionar para que entregue la información, pero no se le puede gritar, agredir o amenazar. Hay que hablarle firme, pero no grosero.
6. A las fuentes no se les hacen favores: Se debe en todo momento mantener la relación fuente-periodista, nunca cambiar ese trato. Usted no es mandadero de la fuente, ni emisario.
7. Un periodista habla con la fuente por información: Si bien es bueno para romper el hielo preguntar por la familia, un periodista siempre llama a su fuente por información. Por eso se entiende que toda información que este entrega es publicable, solo se exceptúa en el caso que esa persona diga previamente que habla off the record, pero le es dable valorar al periodista si tal información merece reservarse o no.
8. Frecuencia con la fuente: El periodista debe frecuentar las fuentes. En esa medida podrá también conocer mejor los temas para cubrirlos y hablar más de tales temas que de fuentes, pero estos sin aquellas corren el riesgo de volverse gaseosos.
9. Las mejores fuentes son los documentos: La historia, los documentos públicos en la web, los libros, los contratos públicos son aliados permanentes e incondicionales de los periodistas. Difícilmente son refutables, las opiniones siempre corren el riesgo de retractaciones o mendacidades.
10. Con las fuentes, claridad: A la hora de hablar con las fuentes es importante dejar claro cuál es la misión del periodista al cubrirla. Si desde un principio hay tal claridad no habrá sorpresas para ninguna de las partes.
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